Margaritta
Una versión auténtica y equilibrada, horneada en molde profundo con una masa gruesa, suave y aireada, levemente crocante en su base. lleva una fina y sabrosa salsa de tomate casera, cocinada con ajo, aceite de oliva, sal y orégano, que impregna la masa con su sabor fresco y aromático. sobre ella, una capa generosa de mozzarella se funde completamente, formando una superficie cremosa, brillante y ligeramente dorada en los bordes. al salir del horno, se corona con hojas frescas de albahaca que aportan su perfume característico, un delicado chorro de aceite de oliva extra virgen, y una pizca de orégano seco que redondea el conjunto. sin rodajas de tomate, esta margarita destaca por su sencillez bien pensada: la pureza de la salsa, el queso fundido y el frescor de la albahaca logran una pizza armónica, reconfortante y llena de sabor.